Cistitis de repetición: por qué vuelve la infección de orina y cómo prevenirla de forma natural

Laura JovéLaura Jové
Psiconeuroinmunóloga Clínica · Salud femeninaPublicado el Actualizado el
Mujer con top rosa se sujeta el bajo vientre junto a un inodoro
En resumen
  • Una cistitis aislada es normal; dos en seis meses o tres al año son cistitis de repetición y señalan un desequilibrio de fondo que hay que revisar.
  • Los antibióticos resuelven el episodio en el momento, pero dañan la microbiota que te protege y facilitan la siguiente infección y la candidiasis.
  • Beber suficiente, orinar tras el sexo, cuidar la microbiota, bajar estrés, tomar D-manosa, arándano rojo, lactoferrina y probióticos específicos ayudan a prevenir.

Prácticamente, todas las mujeres hemos sufrido una infección de orina en algún momento de nuestra vida, y sabemos lo molestas y dolorosas que puede llegar a ser.

Las mujeres somos más susceptibles a sufrirlas porque tenemos la uretra más corta que los hombres (2 cm frente a los 15 cm del hombre), y eso da paso a que las bacterias migren hacia la vejiga con más facilidad.

¿Qué favorece su aparición?

Por desgracia, el tratamiento de elección más común son los antibióticos. Son eficaces porque alivian los síntomas rápidamente, pero en realidad, no abordan la raíz del problema, de hecho lo agravan, ya que destruyen y alteran la microbiota intestinal y vaginal (TAN importante), propiciando el desarrollo de más infecciones y otras alteraciones derivadas de una disbiosis intestinal.

Por eso, el 80% de mujeres tras la toma de antibióticos acaban desarrollando un episodio de candidiasis vaginal.

Blíster de comprimidos naranjas

Estrategias de prevención

Quiero compartirte algunas estrategias útiles para ayudar a prevenirlas:

  • Bebe bastantes líquidos para orinar con frecuencia. Vaciar la vejiga regularmente evita que se acumulen las bacterias en el tracto urinario.
  • Orina después del coito. Ayuda a arrastrar cualquier bacteria que haya ingresado en el tracto urinario durante el acto sexual.
  • Limpieza adecuada. Asegúrate de limpiarte de adelante hacia atrás después de usar el baño para evitar que las bacterias del ano migren hacia la uretra.
  • Cuida tus productos de higiene personal. Usa jabones pH neutros y naturales y utiliza productos de recolección menstrual libres de tóxicos que respeten tu mucosa vaginal.
  • Manejo del estrés. La bacteria E.coli aprovecha la bajada de defensas que nos provoca el estrés para proliferar.
  • Cuida tu microbiota intestinal. Este aspecto es CLAVE, ya que las bacterias responsables de las infecciones urinarias son capaces de viajar del intestino al tracto urinario. Si nuestra microbiota está equilibrada, los lactobacilos protectores de la vagina evitan que estas bacterias proliferen, pero si existe una disbiosis, empiezan a crecer en la vejiga.
Ilustración de bacterias Escherichia coli en tonos verdes
Consulta online con Laura
¿Quieres ir a la raíz de tus síntomas?

Trabajo la salud femenina desde la causa: alimentación, hormonas, estrés y microbiota. En 20 minutos vemos si puedo ayudarte.

20 minutos · online · sin compromiso

Alternativas para fases tempranas de infección

Para fases tempranas de la infección, te propongo estas alternativas (también sirven como apoyo en la prevención):

Toma infusiones diuréticas y antisépticas

Te recomiendo:

  • Infusión de cola de caballo: Tiene propiedades diuréticas.
  • Infusión de gayuba como antiséptico: Las hojas de la gayuba contienen arbutina, de la cual se ha demostrado su gran eficacia para destruir bacterias en la orina. Otro beneficio adicional es que la arbutina ayuda a reducir la acumulación de ácido úrico, por lo que también es útil para tratar los cálculos renales y la gota.
  • Infusión de bayas de enebro como antiséptico: Es una de las plantas más potentes para eliminar las bacterias responsables de las infecciones de orina. Otro de sus efectos es que estimula la eliminación de orina. Este doble efecto, antiséptico y diurético, a menudo sirve para frenar un principio de infección urinaria. Sólo debe usarse durante periodos cortos de tiempo (3-7 días), ya que su efecto drenante es tan intenso que, a largo plazo, podría llegar a producir irritación de las vías urinarias.
Mujer sostiene una taza de infusión con la bolsita dentro

D-manosa

Es un azúcar que se pega a la bacteria E. coli evitando que se adhiera a las paredes del tracto urinario, permitiendo que sea expulsada del cuerpo durante la micción.

Arándano rojo

Contiene compuestos llamados proantocianidinas, que tienen propiedades antibacterianas. Estas proantocianidinas evitan que las bacterias, en particular la E. coli, se adhieran a las paredes del tracto urinario. Se puede tomar en forma de zumo o de suplemento.

Lactoferrina

Es una proteína presente en las primeras barreras de defensa del cuerpo (mucosas y fluidos corporales). Tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias, lo que la hace muy eficaz para la prevención de infecciones, ya que ayuda a inhibir el crecimiento de microorganismos patógenos. Su indicación es vía oral, pero se han visto muy buenos resultados si se pone tópicamente a nivel vaginal.

Probióticos específicos

Con cepas que ayuden a recuperar el equilibrio de la microbiota vaginal. Principalmente Lactobacillus crispatus, Lactobacillus jensenii y Lactobacillus gasseri.

Alimentación antiinflamatoria

Evita azúcares y harinas refinadas, ya que las bacterias responsables de las infecciones urinarias sienten una gran atracción por este tipo de alimentos. Sigue una alimentación antiinflamatoria, potenciando el consumo de:

  • Cítricos: Contienen vitamina C y otros compuestos que acidifican la orina. Esto ayuda a reducir el riesgo de infecciones del tracto urinario, ya que un ambiente ácido en la vejiga puede dificultar el crecimiento de bacterias.
  • Polifenoles: Presentes en arándanos, fresas, frambuesas, moras, uvas, manzanas, ciruelas, té verde, té negro, verduras y chocolate negro. Los polifenoles tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, lo que ayuda en la prevención y el manejo de la cistitis al reducir la inflamación y fortalecer el sistema inmunológico.
  • Fermentados y alimentos probióticos: Como el yogur, el kéfir, el kombucha, los encurtidos… ayudan a aumentar las bacterias buenas del intestino.
Cuenco blanco lleno de arándanos azules sobre fondo claro

Tener una infección de orina de manera puntual no es un problema, el problema viene cuando son recurrentes. Si tienes más >3 episodios al año de cistitis, es importante valorar el estado general del cuerpo, probablemente haya una disbiosis intestinal que se deba tratar.

Si todo esto te resuena, ¡no te conformes con los antibióticos! Con un abordaje integral que vaya a la raíz del problema, se puede resolver y evitar que vuelvan a aparecer.

Consulta online con Laura
¿Quieres ir a la raíz de tus síntomas?

Trabajo la salud femenina desde la causa: alimentación, hormonas, estrés y microbiota. En 20 minutos vemos si puedo ayudarte.

20 minutos · online · sin compromiso

Preguntas frecuentes

Dos episodios en seis meses o tres en un año. A partir de ahí no basta con tratar cada infección: hay que buscar por qué se repiten, y la respuesta suele estar en el intestino, en la microbiota vaginal, en las hormonas o en hábitos de vida.

En cuanto notes escozor o urgencia: bebe mucha agua, orina a menudo sin aguantarte y toma D-manosa. Muchos principios de cistitis se frenan así en 24–48 horas. Si en dos días no mejora, hay sangre en la orina, fiebre, dolor en un lado de la espalda o estás embarazada, necesitas valoración médica y probablemente antibiótico.

Porque vive en el intestino, la uretra femenina es corta y está cerca del ano, y la E. coli tiene unos filamentos (fimbrias) con los que se agarra a la pared de la vejiga. Es responsable de entre el 75 y el 95 % de las cistitis. La D-manosa actúa justo ahí: se une a esas fimbrias y la bacteria se va con la orina.

Para prevenir, sí: en mujeres con infecciones de repetición reduce el número de episodios gracias a las proantocianidinas, que impiden que la E. coli se adhiera a la vejiga. Para curar una infección ya instaurada no sirve.

Las relaciones sexuales arrastran bacterias hacia la uretra (por eso ayuda orinar después). En la menopausia, la bajada de estrógenos adelgaza la mucosa y reduce los lactobacilos vaginales que frenan a la E. coli, y las cistitis se disparan; cuidar la microbiota, hidratar la mucosa y, si tu médica lo valora, el estrógeno vaginal local cambian mucho el pronóstico.

Si hay fiebre, escalofríos, dolor lumbar o en el costado, vómitos, sangre en la orina, si los síntomas duran más de dos días o empeoran, si estás embarazada o si se trata de una niña o un hombre. Estos signos apuntan a que la infección sube al riñón o a otra causa que hay que tratar sin esperar.

Fuentes
  1. NHS. Cystitis.
  2. NHS. Urinary tract infections (UTIs) (cuándo consultar).
  3. MedlinePlus. Infecciones de las vías urinarias (en español).
  4. Kranjčec B, Papeš D, Altarac S. D-mannose powder for prophylaxis of recurrent urinary tract infections in women: a randomized clinical trial. World J Urol 2014. PubMed 23633128.
Laura Jové
Laura Jové
Psiconeuroinmunóloga Clínica · Salud femenina

Enfermera colegiada, trabajo la salud femenina con Psiconeuroinmunología clínica: buscar la causa de los desajustes hormonales, del ciclo y de la fertilidad, y corregirla con alimentación, suplementación, descanso y gestión del estrés.

Conoce mi enfoque

Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Si tienes síntomas, acude a tu médico o ginecóloga.

También podría interesarte