
Método sintotérmico (MST): ¿Qué debes saber sobre él?
Descubre qué es el método sintotérmico y por qué deberías empezar a practicarlo hoy mismo.
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El ciclo menstrual es un proceso fisiológico natural por el cual pasa el cuerpo de toda mujer cada mes para prepararla para un posible embarazo. En ocasiones asociamos el ciclo menstrual a la menstruación, sin embargo, la menstruación es solo una pequeña parte del ciclo menstrual. Digamos que es lo más visible del ciclo, pero la realidad es que pasamos por diversas fases, no tan visibles, pero que son incluso más importantes.
Entender que tu ciclo menstrual va más allá de los días que sangras, conocer a fondo cómo funciona y cómo impactan las hormonas en los cambios que experimentas mes tras mes, te ayudará a comprenderte mejor, ser más compasiva contigo y a quererte más, ya que sabrás cómo cuidarte en todo momento.

Cada mes, tu cuerpo produce cuatro hormonas esenciales que regulan todo el ciclo menstrual:
El ciclo menstrual es un proceso que involucra varios sistemas del cuerpo, incluidos los ovarios, el útero y las hormonas. Estos sistemas corporales también son cíclicos, van experimentando cambios a lo largo del mes, ya que están influenciados por las fluctuaciones hormonales.
Por lo tanto, si bien es cierto que el ciclo menstrual es solo UNO, se le puede denominar de varias maneras:

Imagen de www.reproduccionasistida.org

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Un ciclo alterado es una señal del cuerpo, no un fallo. En consulta buscamos la causa y la corregimos. Empezamos con 20 minutos.
La duración total del ciclo menstrual puede variar entre 23 y 35 días en función de cada mujer, ya que algunas tienen ciclos más cortos o más largos. Sin embargo, las fases del ciclo menstrual son las mismas en todos los casos. El ciclo menstrual se compone de 4 fases:

La menstruación marca el inicio del ciclo. Se considera menstruación el primer día de sangrado color rojo (no el manchado color marrón-café). Antes de la menstruación, los niveles de progesterona, que estaban altos, caen en picado porque el cuerpo detecta que no ha habido fecundación, y ese descenso hormonal es el que produce que se desprenda el endometrio.
Durante la menstruación, tanto la progesterona como los estrógenos están en su punto más bajo, lo que produce que estemos más cansadas, introvertidas y sensibles.

La fase preovulatoria comienza el último día de la menstruación y termina antes de la ovulación. En esta primera fase, gracias a la acción de la hormona folículo-estimulante (FSH), comienzan a madurar entre 12 y 20 folículos en los ovarios, los cuales van liberando estrógenos gradualmente.
Sólo uno de ellos alcanza la madurez (llamado folículo dominante) y es el que saldrá del óvulo, mientras que los otros se degenerarán.
Los estrógenos, además, van a promover el crecimiento del endometrio y prepararlo para la posible implantación de un embrión.
Los altos niveles de estrógeno de esta fase contribuyen a que nos sintamos más enérgicas, de mejor humor, más productivas, creativas, con ganas de socializar y con mayor deseo sexual.

El pico máximo de estrógenos es una señal para el cerebro de que en el folículo se encuentra un óvulo ya maduro y preparado para salir. En este punto, se libera la hormona luteinizante (LH), lo que produce la ruptura del folículo que contiene el óvulo maduro y se produzca la ovulación. El óvulo liberado sobrevive de 12 a 24 horas y va a viajar por la trompa de Falopio a la espera de ser fecundado por un espermatozoide. Si no es fecundado, se desintegra.
Por otra parte, el folículo que contenía el óvulo maduro y que ha quedado vacío, se transforma en el cuerpo lúteo, una glándula temporal que va a ir liberando progesterona en la segunda fase del ciclo.
Aunque la menstruación se lleve todo el protagonismo por ser lo más visible, la ovulación es el evento más importante del ciclo menstrual, ya que todas nuestras hormonas femeninas dependen de ella.

Tras la ovulación, los niveles de estrógeno disminuyen y coge protagonismo la progesterona, segregada por el cuerpo lúteo. La progesterona es crucial para el equilibrio hormonal, preparar el endometrio para la implantación del embrión fertilizado y para mantener el embarazo.
Si no hay fertilización, el cuerpo lúteo se degenera tras 10-16 días. Sin cuerpo lúteo no hay progesterona que sostenga el endometrio, lo que desencadena la menstruación y el comienzo de un nuevo ciclo menstrual. Si, por el contrario, ocurre la fertilización y el embrión se implanta en el endometrio, el cuerpo lúteo continúa produciendo progesterona para mantener el embarazo hasta que la placenta pueda asumir esta función.
El cuerpo lúteo, a diferencia de los ovarios, es una estructura independiente, es decir, no depende del cerebro para estar activo y ejercer sus funciones.
En esta fase, a medida que los estrógenos disminuyen gradualmente, tendemos a sentirnos con menos energía, más sensibles, críticas, con más apetito, con menos deseo sexual… Sin embargo, tampoco debemos normalizar tener síntomas premenstruales muy marcados que interfieran en el día a día. Los cambios físicos y emocionales de esta etapa siempre deben ser leves y nunca deben restar calidad de vida. Si es así, es señal de que hay algún desajuste hormonal que hay que atender.
Como puedes ver, nuestro cuerpo está en constante cambio durante todo el ciclo menstrual. Y estos cambios tienen un gran impacto en nuestra vida y determinan nuestros niveles de energía, humor, apetito, nuestras ganas de socializar, nuestra productividad, nuestro deseo sexual… Si bien es cierto que cada cuerpo es un mundo y cada mujer vive las fases de manera distinta, todas somos cíclicas y pasamos por las mismas fluctuaciones hormonales cada mes.
Es importante entender que este baile hormonal debe estar en equilibrio, ya que, tanto exceso como el déficit de alguna hormona, afecta al ciclo menstrual, la fertilidad y a la salud global.
Llevar un registro del ciclo menstrual, ya sea con el diagrama menstrual o con el método sintotérmico, nos ayuda a conocer nuestro cuerpo, aprender más sobre nosotras mismas e identificar señales de desequilibrio hormonal. Aprender sobre tu ciclicidad y llevar un control de tu ciclo es llevar tu autocuidado a otro nivel.
Un ciclo alterado es una señal del cuerpo, no un fallo. En consulta buscamos la causa y la corregimos. Empezamos con 20 minutos.

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Comprar en NaturitasEstas sugerencias no reemplazan una consulta terapéutica individualizada. Las necesidades de cada persona son únicas y pueden variar, por lo que siempre es recomendable consultar con un profesional de salud antes de iniciar cualquier suplemento o tratamiento.

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