
¿Cómo afecta el veganismo al ciclo menstrual?
¿Has empezado una dieta vegana y notas que tus ciclos menstruales han cambiado? Te explico por qué ocurre y qué debes tener en cuenta para recuperar tus ciclos normales.
Leer artículoAprende qué es la infertilidad, por qué ocurre y qué se puede hacer al respecto.

Actualmente, la fertilidad se ha convertido en un problema y preocupación social, cada vez más frecuente. Afecta a día de hoy a un 15-20% de las parejas en edad reproductiva. La infertilidad se define como la incapacidad para quedar embarazada después de un año de relaciones sexuales regulares sin protección. Esta condición puede afectar significativamente la salud emocional y física de la mujer, ya que puede ser un problema temporal o un desafío a largo plazo.
El principal síntoma de la infertilidad es la incapacidad para quedar embarazada. Otros síntomas pueden incluir ciclos menstruales irregulares o ausentes (amenorrea), sangrado menstrual anormal, dolor pélvico, dolor durante las relaciones sexuales, y síntomas de desequilibrios hormonales, como acné, exceso de vello corporal (hirsutismo) y pérdida de cabello.
Si bien es cierto que la fertilidad es una cosa de dos y que en ocasiones el problema puede estar en el hombre, las causas de la infertilidad en la mujer son variadas, e incluyen: disfunciones de la ovulación (por Síndrome de Ovario Poliquístico, amenorrea o una insuficiencia ovárica prematura), fases lúteas insuficientes (por hipoprogesteronemia), alteraciones en la función de la tiroides (como hipotiroidismo o hipertiroidismo), ciertas patologías autoinmunes o de coagulación, anomalías en las trompas de Falopio, a menudo causados por enfermedades inflamatorias pélvicas o endometriosis, problemas uterinos, como fibromas o malformaciones uterinas, y trastornos hormonales que afectan la ovulación y el ciclo menstrual.
Factores como la edad avanzada, estrés prolongado, alteraciones de los ritmos circadianos, un peso corporal inadecuado, el tabaquismo y la exposición a disruptores endocrinos también pueden influir en la fertilidad.
El diagnóstico de la infertilidad en la mujer comienza con una evaluación médica completa, que incluye un historial médico detallado y un examen físico. Las pruebas diagnósticas pueden incluir análisis hormonales, ecografías pélvicas, histerosalpingografía (una radiografía de las trompas de Falopio y el útero), y laparoscopia para detectar problemas estructurales o endometriosis. También se pueden realizar pruebas de reserva ovárica para evaluar la cantidad y calidad de los óvulos disponibles.
El tratamiento de la infertilidad en la mujer debe ser individualizado y centrado en la causa subyacente, por lo que, no hay un tratamiento genérico, ya que cada mujer es única como también lo son las causas de su infertilidad.
El primer paso es conocer el propio ciclo menstrual y saber identificar la fase fértil a través de los biomarcadores de fertilidad. Para ello, la mejor herramienta es el Método Sintotérmico. En segundo lugar, habrá que mejorar el contexto, corrigiendo hábitos que puedan estar contribuyendo al problema y aplicar cambios en el estilo de vida, teniendo en cuenta la esfera biopsicosocial de la mujer. Además, se puede recurrir a ciertos suplementos naturales que apoyen el proceso.
Las técnicas de reproducción asistida, como la inseminación artificial (IA), la fertilización in vitro (FIV) o la ovodonación, también pueden ser consideradas en casos concretos. Sin embargo, no deberían ser la única ni la primera solución. Se puede optimizar el proceso de concepción de forma natural y se puede hacer mucho si la pareja es proactiva del proceso.
Es cierto que, en determinados casos en el que hay claramente un diagnóstico, por ejemplo ante un fallo ovárico, una obstrucción tubárica de las trompas de Falopio, secuelas quirúrgicas, malformaciones congénitas, secuelas de ETS, enfermedad inflamatoria pélvica, fibromas uterinos, etc., la reproducción asistida es fantástica y puede ser la única solución. Pero estamos hablando de un 1% de los casos.
La prevención de la infertilidad en la mujer incluye mantener un estilo de vida saludable y antiinflamatorio, evitando el tabaquismo y el consumo de alcohol, manteniendo un peso saludable, una alimentación nutritiva y adaptada, ejercicio regular, gestión del estrés, tener un sueño reparador y evitar la exposición a tóxicos y disruptores endocrinos. También es importante aprender a conocer el funcionamiento del ciclo menstrual, saber lo que es normal y lo que no, y prestar atención a las señales del cuerpo para poder identificar cualquier alteración que pueda afectar a la fertilidad. Además, es importante mantener un seguimiento regular con un profesional de salud femenina holística para abordar cualquier problema o alteración a tiempo y recibir el tratamiento adecuado.
Si te encuentras en esta situación y necesitas ayuda, agenda tu primera sesión de valoración gratuita conmigo aquí abajo para poner fin a este problema.

¿Has empezado una dieta vegana y notas que tus ciclos menstruales han cambiado? Te explico por qué ocurre y qué debes tener en cuenta para recuperar tus ciclos normales.
Leer artículo
El fallo ovárico prematuro o insuficiencia ovárica primaria es la disminución de la función ovárica antes de los 40 años. ¿A qué se debe y qué se puede hacer al respecto?
Leer artículo
La progesterona es una hormona fundamental para la salud global de la mujer y para la fertilidad. Descubre porqué es importante y cómo aumentarla de manera natural.
Leer artículo
Agenda una consultoría gratuita conmigo para ver si puedo ayudarte. Nos reunimos y vemos si puedo acompañarte para que te sientas mejor contigo misma.
Cita onlineNos conocemos e indagamos
en tu historia y tu situación actual, elaborando juntas una historia clínica completa.
En un plazo máximo de una semana recibes tu plan terapéutico personalizado.
Valoraremos tu evolución para ver cómo responden tu cuerpo y tu mente, al plan terapéutico, para hacer los ajustes necesarios.